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Mostrando entradas de enero, 2018

Fuera de estación

30/01 Yoko Ono escribió en su libro Grapefruit –pomelo- (1964) una pieza acuática. Puso: “Robar la luna del agua con un balde. Seguir robando hasta que no se vea la luna en el agua” y yo pienso que escribió lo que podría ser la mejor definición de la vida –los desafío a redoblarla sin acudir al cuento del condenado a muerte que tuvo la osadía y pertinencia, en esa sola aquella noche que le dieron para describir en un grano de arroz lo que la vida es, de decir: todo pasa. Les digo que sin acudir a esa versión porque esa versión ya me la contaron. Me parece: de a ratos resignada; de a ratos, obvia; de a ratos: falta de magia. Soñar con el mañana para que pase lo malo de este tiempo es matar el presente y tiene un rasgo ansioso; decir que pasa incluso la vida… y… bueno: sí… y si todo pasa al modo en que todo ocurre, ¿cuál es la ilusión o la sorpresa?-. Prefiero… prefiero robar la luna del agua por ejemplo: hoy. Que está tan hermosa… También encontré otra escritura: Pieza de nieve. “...

Presentaciones inesperadas

29/01 Antes de que acabe el año que acabó, el oráculo que sin ser llamado ni invitado de todos modos se presentó –por ese principio que dice que si Mahoma no va a la montaña la montaña va a Mahoma y que tiene prepotencia de una garantía tan poderosa como la ley de gravedad- me dijo: es tu año. ¿Y eso? ¿Es el éxito, el amor, el año de qué…? ¿Qué quiere decir: tu año? Me aterré. Deduciendo el pánico, sólo aclaró: tu año de integrar lo que tenés que integrar para tu evolución en la vida. No se refería a la revolución solar ni al acuerdo que pudiera esto generar con todos los astrólogos de cada diario. Lo decía en un sentido que me costó entender y precisar. Miré el horizonte, tratando de averiguar algo más claro. “Eso es todo: dejar de mirar así. Dejar de esperar que las respuestas claras, firmes, certeras aparezcan como el sol. Que las cosas se vuelvan sólidas, estables, definidas. Nadar con los peces en el agua, aunque vayan en opuestas direcciones. Aceptar lo evanescente. Saber qu...